Las lluvias torrenciales y las inundaciones ya han causado la muerte de decenas de personas en el sur de África, y las autoridades advierten que se avecinan condiciones meteorológicas aún más severas.
Mozambique ha sido el país más afectado, donde, según las autoridades, al menos 103 personas han muerto por ahogamiento, rayos, colapso de infraestructuras y brotes de cólera tras las lluvias inusualmente intensas.
Las inundaciones en las provincias de Limpopo y Mpumalanga, en el norte de Sudáfrica, han obligado al famoso Parque Nacional Kruger a suspender las visitas y a evacuar en helicóptero a algunos visitantes y personal de servicio.
Al menos 19 personas han muerto en las últimas semanas en el norte de Sudáfrica debido a las inundaciones causadas por lluvias torrenciales. El Servicio Meteorológico ha emitido una alerta roja de nivel 10, pronosticando aún más lluvias en las zonas afectadas, y advirtiendo a las comunidades que permanezcan alerta. En los últimos días se han desplegado helicópteros y efectivos militares para rescatar a personas de las zonas más afectadas.
Zimbabue también se ha visto gravemente afectado, con 70 muertos, decenas de heridos y más de 1.000 viviendas destruidas desde principios de año. Escuelas, carreteras y puentes se han derrumbado por la presión de la crecida de las aguas. Las inundaciones se han extendido aún más allá, afectando como a Malaui y a Zambia, incluso a Madagascar, donde han muerto 11 personas.
Los meteorólogos advierten que se esperan más inundaciones en al menos siete países del África Austral, probablemente relacionadas con el fenómeno meteorológico de La Niña, que provoca intensas lluvias en esa región.
Las inundaciones en el sureste de África se están volviendo cada vez más frecuentes y graves a medida que el cambio climático intensifica las tormentas en el adyacente Océano Índico.
Fuentes: BBC News – Africanews
[Traducción y edición, Jesús Zubiría]
[CIDAF-UCM]


