El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras repetidas amenazas durante los últimos meses, ordenó a finales de diciembre una operación militar en Nigeria contra campamentos terroristas en el noroeste del país. El pasado 6 de enero, Donald Trump, en una entrevista para el New York Times, declaró estar dispuesto a repetir los ataques militares en Nigeria si no cesa la violencia contra los cristianos en el país.
Los ataques, que se llevaron a cabo en el estado de Sokoto, Nigeria, contaron con la coordinación entre EE. UU. y las autoridades y fuerzas armadas nigerianas. El ministro de asuntos exteriores nigeriano, Yusuf Maitama Tuggar, habló de un «esfuerzo común» entre ambos países y confirmó que la operación contó con la aprobación de presidente del país, Bola Tinubu. No obstante, también aclaró que sus actuaciones carecieron de motivaciones religiosas, pues estos grupos armados han acabado tanto con la vida de musulmanes como de cristianos.
Sin embargo, el discurso del presidente estadounidense no es el mismo. De hecho, durante la entrevista, le recordaron que su propio asesor para África había afirmado en declaraciones públicas que los grupos militares como el Estado Islámico o Boko Haram han asesinado a más musulmanes que cristianos. No obstante, esto no hizo que el presidente de EE. UU. cambiara de opinión ni de discurso.
El gobierno nigeriano se ha estado organizando durante los últimos meses para coordinar mejor la lucha contra el terrorismo y poner fin a las violentas acciones que han azotado últimamente sobre todo el noroeste del país y han generado una gran crisis de seguridad.
Fuente: Guardian
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