Una fuerte tormenta de una hora acaecida el pasado domingo en Safi, Marruecos, desembocó en intensas inundaciones que provocaron la muerte de varias personas y graves daños al mobiliario urbano. El “sistema de drenaje de la ciudad” no pudo hacer frente a las lluvias, ya que el agua aumentó rápidamente, arrasando numerosas casas, negocios y automóviles. Entre los afectados se cuentan 37 víctimas mortales y 30 heridos, que fueron trasladados urgentemente a hospitales. Al momento de redactar la noticias se seguía sin localizar a numerosos desaparecidos. 

Las autoridades locales explicaron que las operaciones de búsqueda y apoyo a los residentes continuaban sobre el terreno, y realizaron un llamamiento a la población para extremar la vigilancia y adoptar las máximas precauciones ante las lluvias que se han registrado estos días. La Dirección Regional de Educación Nacional de Safi decidió “suspender las clases como medida preventiva para garantizar la seguridad de los estudiantes”, así como del personal educativo y administrativo. 

En las redes sociales se produjo una gran movilización, señalando que la tragedia mala fue consecuencia del cambio climático y de la mala gestión de las autoridades. Otros usuarios recalcaban la necesidad de “vincular la responsabilidad con la rendición de cuentas”, al señalar que las infraestructuras actuales no se adaptan a los cambios climáticos repentinos y que “la preparación previa es la línea divisoria entre el destino y los desastres resultantes de la negligencia”. Desde una perspectiva legal y política, el activista Shekar Abdullah subrayó la necesidad de pasar del diagnóstico a la rendición de cuentas. En un mensaje publicado en X, afirmó: “estamos esperando que la rendición de cuentas se vincule con la responsabilidad y que se creen sanciones para los funcionarios de la ciudad, ya sean designados o electos”

La Dirección General de Meteorología de Marruecos advirtió de la continuación de fuertes lluvias y viento, por lo que declararon el nivel de alerta naranja. Esta tragedia sería la primera de semejante tamaño en la ciudad de Safi, aunque hace unos meses sufrieron unas inundaciones que paralizaron “el tráfico y afectaron las propiedades de los ciudadanos».

Fuentes: AlJazeera – Morocco World News

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